El paso final 

Lamentablemente han tenido que pasar casi dos años hasta este momento tan esperado, pero por fin le he podido dar un empujoncito final.

A falta de unos detalles como el espejo y el catadióptico la moto ya estaba lista


Como hacía ya tiempo que no la arrancaba, decidí llevársela a un mecánico conocido de los que con estas motos antiguas está en su elemento, para que me la pusiera a punto para pasar la ITV y ya de paso me colocará un encendido electrónico para que la moto fuera más fina a la vez que diera mejor luz ya que con el Fensa parecía que en vez de un faro llevaba una vela.

Una vez a punto llegó él terroríficos día con casi 36 años sin pisar las calles de Palma.

Con los papeles y la moto lista me dirigí a la ITV. Me daba algo de reparo el presentar los papeles en un estado lamentable pero con más de 44 años a sus espaldas no podían estar de otra manera 🙂

Ya con la documentación en mano, solo quedaba esperar turno para que fuera todo bien.

Y por fin el veredicto, todo OK cero problemas.


Estoy muy contento a la vez que satisfecho, a sido una esperiencia genial con sus sus luces y sus sombras, pero al final gratificante ya que no se trataba de una simple restauración si no que era la restauración de la que fue mi moto de cuando era joven y eso la hace tan especial.

Debo reconocer que en algunos momentos me sentí desilusionado y frustrado, pero a merecido el esfuerzo y solo recuerdo los buenos momentos.

Desde aquí, os doy las gracias a todos aquellos que me habéis ayudado y animado a que este momento fuera una realidad, así como también a todos los que habéis tenido la paciencia de seguir mi blog a pesar de ser un tostón.

GRACIAS

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